Durante la primera quincena de marzo de 2026, la inflación en Tijuana se ubicó en una tasa anual de 2.42%, reflejando un incremento moderado en el nivel general de precios en comparación con el mismo periodo del año anterior.
De acuerdo con datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el aumento quincenal fue de 0.47%, lo que muestra una ligera aceleración en el comportamiento de los precios al consumidor en la ciudad fronteriza.
Uno de los factores que más impactó a los hogares fue el encarecimiento de los alimentos.
Productos básicos como la leche registraron incrementos de más del 11% a tasa anual, mientras que la carne de res superó el 9% y la tortilla de maíz también mostró aumentos relevantes, lo que ha repercutido directamente en el gasto diario de las familias.
Además, los servicios relacionados con el suministro de agua reportaron una inflación cercana al 6% anual, manteniéndose por encima de los niveles observados el año pasado.
En contraste, los precios de los combustibles mostraron un comportamiento mixto: mientras la gasolina premium presentó un ligero aumento, la gasolina magna registró una disminución anual, lo que ayudó a contener parcialmente la presión inflacionaria en otros sectores.
Especialistas señalan que los subsidios y medidas gubernamentales en energéticos han contribuido a moderar el impacto inflacionario en la región, aunque advierten que algunos efectos podrían ser temporales.
En comparación con el mismo periodo de 2025, cuando la inflación anual superaba el 5%, el nivel actual refleja una desaceleración importante; sin embargo, el alza en productos esenciales continúa afectando el poder adquisitivo de los tijuanenses.





