Un video grabado en una plaza pública de Xinjiang, China, se volvió viral en redes sociales tras registrar el momento en que un robot humanoide golpeó a un menor durante una demostración.
Las imágenes muestran a la máquina, identificada por una peluca azul, ejecutando una secuencia que combinaba baile y movimientos de artes marciales cuando, sin detectar la presencia del niño, lanzó una patada giratoria que lo derribó al suelo.
Lo que convirtió el clip en tendencia no fue solo el golpe, sino la reacción del robot: tras el impacto, el autómata continuó su coreografía sin interrupción, con total ausencia de respuesta ante lo ocurrido, mientras los presentes acudían a atender al menor.
Los reportes indican que el niño no sufrió lesiones graves.
Especialistas y usuarios coincidieron en en que la convivencia entre máquinas y personas en entornos abiertos requiere estándares más estrictos: barreras físicas, sensores con mayor capacidad de respuesta y sistemas que prioricen la integridad de quienes estén cerca.





